domingo, 11 de diciembre de 2011

Anillo de Compromiso

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuvieran. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente.

El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo ¿Se va usted a casar pronto? - Le preguntó el joyero. No - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia. La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador. ,

Es para mi mamá -dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas; pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos.

Fue padre y madre para mí. Fue mi amiga, mi hermana y mi maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso.

Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizá después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.

El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacía nada más que a los clientes importantes.

REFLEXIÓN


Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas.
Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos más medicinas, pero menos salud.



Hemos multiplicado nuestras fortunas, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.
Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.


Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.


Con más comida, pero menos nutrición. Son días en los que quizás llegan dos sueldos, pero aumentan los divorcios. Son tiempos de casas mas lindas, pero más hogares rotos.


No guardes nada "Para una ocasión especial", porque cada día que vives es una ocasión especial.
Lee más, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas.
Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos.

Las caricias de la Vida!!!!

QUERER:
no es hacer grandes declaraciones; es decir o hacer cosas sencillas y sin especial motivo…

Por ejemplo:
¿Quieres un café?
¿Estás cansado?
¿Puedo hacer algo por ti?

Una llamada telefónica, una carta, una pequeña sorpresa, una cariñosa invitación, un paseo juntos…

Es hacer cosas por el otro, sin razón, sin cálculo… es aceptar al otro como es… es escucharlo con afecto… es no presionarlo…

Es mirar al otro con los ojos del corazón, con los ojos del alma.
La palabra puede engañar, pero la mirada nunca miente…

Es, simplemente, estar ahí, no solo con el cuerpo, sino con el alma… Es decir: « Te quiero »
¿Por qué esperar a que una persona muera para decir que se la quería?

Es no juzgar, no criticar, no condenar. Es ser capaz de decir: «Si hubiese estado en tu lugar, no lo habría hecho mejor»
Es poder decir sin envidia: «Es estupendo lo que has hecho».

Es tan sencillo como eso; no es nada complicado. Pero si no sentimos amor, nos falta todo en la vida.

Cuando uno tiene el privilegio de querer y de ser querido, la vida es extraordinaria,
El calor que irradia, la luz que invade el alma y hace brillar los ojos…